Estar presente como artista, como terapeuta, como amigo, como novio, como hermano, como padre, como marido, como vecino y por qué no, estar presente como desconocido.
Nuestra presencia. Estar presente en cada momento y con cada persona no siempre resulta fácil ni cómodo. Hay momentos y días en los que nos sentimos mas desconectados de los demás y de nosotros mismos por algo que nos preocupa, por falta de sueño, o por un conflicto. Quizás estamos cansados de la rutina y desmotivados y no sabemos que hacer. Vivimos preocupados por el futuro o resentidos con el pasado. No estar presente en nuestro presente es agotador y no nos ayuda a resolver, avanzar o mejorar algo.
Entonces que podemos hacer para estar más presentes y mejorar nuestra calidad de vida?
Para empezar es importante saber que significa estar presente. Seguro que todos ya habéis vivido momentos de presencia plena. Recordad algún momento vivido donde hayáis disfrutado mucho con alguien, esa cena con amigos donde reísteis tanto, esa película que has visto y te
emocionaste, ese curso que hiciste y aprendiste sintiéndote pleno, o esa conversación tan agradable y profunda qué tuviste con alguien. Es una sensación de plenitud y conexión, sin distracciones ni preocupaciones. Implica prestar atención a lo que está sucediendo en el momento, sin juzgar ni evaluar. Estar presente te permite conectarte con el entorno y con las personas que te rodean.
El artista que desarrolla su creatividad en su disciplina practica su presencia con su atención plena. La acción de crear nos conecta con el momento presente. Pintar, hacer fotos, cantar, bailar,recitar, esculpir, etc….
Tranquilo, no solo el artista crea. La creatividad es crear algo, hacer algo y todos somos seres creativos y tenemos la capacidad de crear. Cada día hacemos cosas y creamos. Por ejemplo cuando cocinamos algo rico para un ser querido, o compramos unas flores para adornar la casa.
Utiliza tus manos para hacer algo.
La meditación es una excelente forma de cultivar la presencia. Si no meditas o te cuesta meditar, reserva cinco o diez minutos cada día para parar, sentarte y respirar, sin hacer absolutamente nada, sin teléfono móvil. La respiración consciente te ayuda a enfocarte en el momento presente, respira profunda y conscientemente.
Presta atención a lo que ves, oyes, olfateas, saboreas y sientes en el momento. Pasa tiempo en la naturaleza para cultivar la presencia, sal a caminar, presta atención a lo que estás haciendo en cada momento.
La presencia tiene sus beneficios, mejora nuestra concentración y nos ayuda a enfocarnos en lo que estamos haciendo, aumenta nuestra creatividad y capacidad de encontrar soluciones a los problemas y nuevas ideas para hacer cambios, Fortalece nuestras relaciones con los demás de manera más profunda y reduce el estrés y la ansiedad.
Para terminar, coge un vaso de agua, siente el vaso entre tus manos. Respira. Bebe un pequeño sorbo, siente el agua en tu boca antes de tragarla. Traga el agua sintiendo como baja por tu garganta y esófago hasta llegar a tu estómago.
Acabas de practicar el estar presente. Consciente de lo que has hecho. Trabaja y cuida tu Presencia.
Gracias.
Antonio López Culebras




